jueves, 30 de diciembre de 2021

La industria del Celuloide en Burjassot


 El Celuloide es un material plástico derivado de la celulosa, con unas características especiales que le hacen ser sólido, traslúcido, elástico, impermeable y con la posibilidad de poderse tintar. Se trata del primer plástico cuya fabricación fue viable tras el descubrimiento por el inglés Alexander Parkes en 1860 y el estadounidense John Wesley Hyatt en 1865 que lo perfeccionó simplificando el proceso de producción.

   Al poder moldearse con el calor comenzó su utilización como material sintético para numerosos objetos como bolas de billar, vendajes, soporte de materiales de imprenta, películas foto y cinematográficas, cuellos, puños, pecheras, peines, peinetas, espejos, juegos de tocador, joyas, paladares postizos, juguetes y aparatos ortopédicos entre otros múltiples usos.



   El inconveniente del celuloide resultaba de su facilidad para ser inflamable y debido a esta característica en los años cuarenta dismimuyó su producción para ser sustituido por otros productos plásticos más desarrollados. A día de hoy tan solo se utiliza en la música para realización de las púas para guitarras y en la fabricación de las pelotas de ping-pong.


   Aunque la producción industrial en Burjassot estuvo históricamente centrada en el sector textil y sedero, a comienzos del siglo XX se produjo una gran diversificación con la incorporación de diferentes empresas novedosas que llegaban a nuestra localidad. Una de ellas fue la manufactura del celuloide, especialmente prolífica pues llegó a alcanzar un número de empresas importante que proporcionaron numerosos puestos de trabajo.

   El pionero en esta materia fue Juan Baustista Bellveser Gorina. De padres baleares, había nacido en 1841 en Manresa, siendo uno de los introductores en Valencia del celuloide. Empleado del ferrocarril de Valencia a Almansa y Tarragona y concejal del ayuntamiento de Valencia, en 1895 ya había establecido relación comercial con Clemente Hernández Blasco para iniciar el uso del celuloide en la fabricación de las fichas de dominó en la fábrica que poseían en la avenida del Puerto de Valencia.

  Asimismo en la antigua calle de la Soledad fundó una factoría para la fabricación de peines con el mismo material plástico, un poco antes de establecerse en Burjassot, donde ya figura desde 1905 en la calle Isaac Peral. Sin embargo su trayectoria se vio afectada el 13 de febrero de 1908 con un gran incendio, que aunque no supuso desgracias personales, destruyó por completo el edificio.

   Pese a las pérdidas considerables en maquinaria y materias primas,  continuó con la producción de distintos objetos en celuloide como dominós, horquillas, peinetas y otros juegos, en la vecina calle del Siglo -hoy Pi y Margall-. Estuvo presente en la Exposición Regional de 1909, pero fallece siete años después en su chalet de Burjassot a los 75 años de edad, si bien desde 1914 la fábrica figuraba a nombre de su hijo José Bellveser Ibañez que la continua hasta el año 1922 donde se pierden sus referencias.

   La producción de objetos con celuloide tuvo un segundo representante precoz en nuestra población con Manuel Monfort Rodríguez que había establecido su fábrica de juguetes de celuloide en Burjassot en el año 1915, en un edificio situado frente a la estación de Burjassot-Godella, en la denominada por entonces avenida de los Aliados, y que en 1921 proporcionaba empleo a veinte mujeres.



Plano de la Topografía Médica de Burjasot. Arturo Cervellera Castro 1923

   Los años veinte representaron un período de efervescencia del novedoso celuloide y en Burjassot llegaron a establecerse hasta 12 empresas de este sector, donde se manufacturaban fundamentalmente peinetas y juguetes con Francisco Briadel Ferrer en la carretera de Liria 83 que ocupaba a cuarenta trabajadoras, Luis Mocholí Tarazona en Maestro Granados 10, Ramón Zanón Alonso en Maestro Granados 21 y Matías Durá Zamora en la carretera de Liria 77.



   A estos se sumaron Jaime Valero, Carlos MartinezJosé María Olmos Fuster en Mendizábal 70, Tomás Peris Valdés en la carretera de Liria 5, Vicente Palomí Gonzalez en la calle del Colegio 24 -hoy Fermín Galán- y Manuel Muñoz Gallel en la carretera de Liria 83.




   Los últimos representantes del celuloide llegaron con Ramón Girós Cosme en la calle de Hernán Cortés, Manuel Sauri y las Industrias Turia con fábrica en la calle doctor Moliner.