domingo, 21 de julio de 2019

El Cáñamo, un cultivo tradicional en Burjassot

   El cáñamo textil o industrial -denominado científicamente Cannabis sativa sativa- es una planta herbácea conocida desde hace 3.000 años y extendida por todo el mundo. De su pulpa y fibra se ha obtenido papel, fibra textil -para cuerdas, velas de barco, redes de pesca, mallas, bolsas, alfombras, calzado y ropa-, y sus semillas -cañamones- son uno de los alimentos vegetales con mayor valor proteico[1].

Balsa, transporte y forma de secado
   En la primavera se sembraba en las tierras de regadío, y entre mediados y finales de julio se cosechaba mediante manojos, para posteriormente dejarlos secar unos trece días con la finalidad de extraer los cañamones. Una vez libre de la semilla, la planta se sumergía en balsas de agua, conectadas con alguna corriente de agua con el fin de limpiar la suciedad resultante de la fermentación del cáñamo. Esta labor podía tener una duración de 20-40 días en función de la temperatura ambiente.

Agramado
   Tras el fermentado, era sometido a un proceso de secado homogéneo durante 10 días y a continuación se realizaba al agramado, que consistía en romper la cubierta externa del cáñamo golpeando la planta con el fin de obtener la fibra vegetal. Luego se procedía a la limpieza del cáñamo mediante la técnica del rastrillado.
Rastrillado

   A lo largo del siglo XVIII y parte del XIX se produjo una gran expansión de su cultivo influenciado en gran medida por la demanda de la Marina española, tanto para la cordelería o jarcia como para los velámenes, en sustitución del esparto empleado con anterioridad[2]. La producción de cáñamo en España en 1750 estaba concentrada en Cataluña, Aragón y Valencia - en menor medida también en Murcia y Andalucía-. Concretamente para ese año en todo el Reino de Valencia se producían 926,57 toneladas de cáñamo[3]. Curiosamente el cáñamo de Valencia y Castellón alcanzaba un elevado precio muy por encima de la media nacional, debido a su gran calidad incomparable a la de otras procedencias, parece ser que debido a la mayor temperatura del agua en donde se tenían a remojo después de la siega[4].


   Sin embargo al llegar a mediados del XIX comienzan las dificultades en su comercialización, debidos a la reducción arancelaria que se produjo en 1865 y que favoreció la entrada de fibra extranjera y la aparición en el mercado español del yute indio que ofreció una fuerte competencia[5]. Si a esto unimos el desarrollo de la navegación a vapor, se puede comprender la disminución de la superficie de cultivo y la práctica desaparición de la fabricación de lienzos de cáñamo.


   En la zona valenciana, procedía casi de forma exclusiva de tres comarcas, la Plana de Castellón, la Huerta de Valencia y el Bajo Segura. En la huerta de Valencia anualmente se realizaba una cosecha de 59.500 arrobas (760 toneladas), y en la tabla que a continuación se muestra, puede observarse su distribución por términos[6]:



   La producción de cáñamo en Burjasot se realizaba en la zona de regadío, y suponía por tanto en el año 1777 un 8,40% del total de la huerta de Valencia, que de acuerdo a los cálculos establecidos en la época, estas 5.000 arrobas de cáñamo representaban una extensión cultivada de 1.248 hanegadas de terreno (1.037.088 metros cuadrados). Aunque como se ha comentado anteriormente, el siglo XIX supuso un descenso de la producción, y según los datos que aportamos en el artículo de la Agricultura en 1887, había descendido hasta 900 hanegadas.

   En términos generales, la mitad de la producción se dedicaba la exportación a otras regiones y el resto era utilizado en la producción local para lienzos, suelas de alpargatas, cuerdas, cordeles o trenzados, que bien pudieron representar los inicios de la industrialización en Burjassot.

  Después de todo lo expuesto, el cáñamo hay que considerarlo como un cultivo tradicional de los siglos XVIII y XIX en Burjasot, que estableció junto con otros productos del campo el paisaje agrario del término y proporcionó a la población unos importantes ingresos tanto en su cultivo, como en su manipulación y manufactura.


  Los condicionantes del siglo XIX llevaron al paulatino abandono de su producción, aunque las balsas del cáñamo tras dejar de utilizarse, aún permanecieron en la huerta incluso hasta los años 70 del siglo XX. Una de las últimas conocidas se ubicaba cerca del Molino de la Sal[7].

Herramientas para el cultivo del cáñamo del s. XVIII





Referencias utilizadas en superficie y peso:
1 cahizada=6 hanegadas=produce 24 arrobas de cáñamo





[1] Díaz Rojo, José Antonio. Las denominaciones del cáñamo: un problema terminológico y lexicográfico. Revista de lexicografía. Nº 10 2004
[2] Díaz Ordoñez, Manuel. El empleo del esparto en la cordelería naval española de la antigüedad hasta el siglo XVIII. Tiempos modernos. Revista electrónica de Historia Moderna. Vol 5 Nº 14. 2006
[3] Díaz Ordoñez, Manuel. El triunfo de la administración directa en el abastecimiento estratégico de jarcia y lona a la Real Armada Española. Obradoiro de Historia Moderna. Nº 26 2017
[4]  Cabero Diéguez, Valentín. El medio rural español: cultura, paisaje y naturaleza. Universidad de Salamanca. 1994
[5] Jordá Borrel, Rosa María. La industria en el desarrollo del área metropolitana de Valencia. Universitat de Valencia. 1986
[6] Memoria del señor don Antonio Palau, sobre la planta anthoxantum, o flor de flores, leída en Junta de 29 de abril de 1777Memorias de la Sociedad Económica de Madrid. Antonio de Sancha editor. Madrid. 1780
[7] Lopez García, Santiago. Arquitectura i ingenieria civil de caracter rural i agrari en el territorio de Burjassot i la seua area inmediata. Entitat cultural El Piló. Burjassot. 1994

sábado, 20 de abril de 2019

Manuel Dualde Serrano




Manuel Dualde es uno de esos burjasotenses nacidos al amparo de un pueblo que albergó durante mucho tiempo a personas que acudían a pasar la temporada estival.


Manuel Dualde Bermúdez y sus dos hijos
Biblioteca Valenciana
   Sus padres fueron Isabel Serrano Olano y Manuel Dualde Bermúdez, residentes en la calle Obispo Muñoz 66. Su padre perteneciente a una familia de abogados, se licenció así mismo en derecho y su lazo con Burjassot se acentuó al actuar como letrado asesor de la corporación desde 1922 (tuvo una especial implicación en el litigio generado por la pretendida adhesión de catorce municipios a la ciudad de Valencia que tuvo lugar en los años 1929-30, entre los que se encontraba Burjassot y que finalmente no fue realizada).

   Manuel Dualde Serrano nació en Burjasot el 16 de junio de 1914, y fue bautizado en la Iglesia de San Miguel dos días después. Sus estudios comenzaron en el colegio de los Hermanos Maristas, con el bachiller en la academia Cabanilles de Valencia. En la universidad de Valencia cursó las licenciaturas en Derecho y la de Filosofía y Letras -sección de Historia- obteniendo en ambas el premio extraordinario en los años 1934 y 1935, y obtuvo el grado de doctor en la sección de Historia de la Universidad Central en 1945 con la tesis Valencia durante el Compromiso de Caspe

Manuel Dualde Serrano

   Su enfermedad congénita en la columna vertebral le eximió del servicio militar y le permitió incorporarse a la vida laboral en 1937 en el Instituto de Gandía como profesor de geografía e historia. Tras finalizar la guerra, en 1939 fue destinado al Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional para la zona de Levante.

   Ingresó en el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos en 1940 con carácter interino, para dos años después hacerlo de manera definitiva tras la correspondiente oposición.

   Trabajó durante cinco años en el Archivo de la Corona de Aragón, además de encargarse de la organización del archivo del Monasterio de Poblet. En 1947 fue agregado provisionalmente al Archivo del Reino de Valencia y tres años después lo hace en virtud de concurso de traslado como secretario del archivo, hasta que en 1954 obtiene la plaza por oposición en el Consejo Superior de Investigaciones científicas.

   Ocupó numerosos cargos en instituciones, como el de secretario de la sección de Valencia de la Escuela de Estudios Medievales del CSIC, director del Instituto Valenciano de Estudios Históricos y de la sección de Historia Medieval de la Institución Alfonso el Magnánimo, director de la Institución Fernando el Católico de Zaragoza, director de número electo del Centro de Cultura Valenciana y vocal del Patronato para el fomento de Archivos en Valencia.

   Entre su extensa producción editorial destacan los títulos El Compromiso de Caspe y la Valencia de su época (premio Luis Vives del CSIC en el año 1946), La Concordia de Alcañiz, La elección de los compromisarios de Caspe, Segorbe durante el Compromiso de Caspe, Tres episodios zaragozanos de la lucha entre Pere el del Punyalet y la Unión Aragonesa, Solidaridad espiritual de Valencia con las victorias cristianas del Salado y de Algeciras (Premio al mejor libro de carácter histórico publicado en la región valenciana. 1951), Catálogo de los registros de la Curia del Archivo del Reino de Valencia, Las Cortes valencianas durante el reinado de Fernando e Isabel, Fori Antiqui Regni Valentiae.


I Congreso internacional del Pirineo. Grupo de congresistas de la Sección de Historia, Derecho y Arte. 1950
Manuel Dualde Serrano en el extremo izquierdo


   Sobre la historia local escribió Los dos legados del beato Juan de Ribera a Burjasot - en el programa de las bodas de plata de la coronación de la Virgen de la Cabeza de 1952- y El señorío de Burjasot, e historia y vicisitudes de la Ermita de San Roque y del establecimiento en ella de la veneración a Nuestra Señora de la Cabeza, presentada a los Juegos Florales de 1952, con la que obtuvo el premio del Ayuntamiento. Esta obra se encuentra actualmente en paradero desconocido, aunque disponemos de su referencia a través de un escrito de Lopez Laguarda.

   Falleció a los 40 años de edad, de forma inesperada en su domicilio de Valencia el 9 de enero de 1955 y está enterrado en el cementerio general de Valencia. El pleno del Ayuntamiento de Burjassot con fecha de 31 de mayo de 1960 le dedicó una calle.



Referencias-Bibliografía:
- Navarro Lluch, MªTeresa. Biografía de archiveros, bibliotecarios y documentalistas valencianos. Licenciatura en Documentación. Universidad Politécnica de Valencia. Valencia 2011

- Hernando Serra, MªPilar. Manuel Dualde Serrano (1914-1955): el estudio del derecho foral valenciano en blanco y Negro. Valencia 2018
- Lopez García, Santiago. Boletín informativo Asociación Amigos de San Roque. Noviembre 2009. Burjassot.
- Pasamar Alzuria, Gonzalo, Peiró Marín, Ignacio. Diccionario Akal de historiadores españoles contemporáneos. Madrid. 2002
- Lopez Laguarda, Juan José. Juegos florales de 1952. Aportaciones de los trabajos premiados a la historia local. Boletín oficial del municipio de Burjasot. 1952



miércoles, 13 de marzo de 2019

Teatro Pinazo



   El antiguo teatro Pinazo de Burjassot fue inaugurado en las navidades del año 1921.


Juan Bta Alcañiz Soriano
-Archivo familiar-
   Su constructor y propietario fue el oficial albañil Juan Bautista Alcañiz Soriano -Batiste el Rullo-, un gran emprendedor especializado en la realización de esas espectaculares y antiguas chimeneas industriales de ladrillos, así como en la colocación de calderas y en la construcción de carreteras y puentes. Había nacido en Burjassot, el 4 de agosto de 1880, hijo de Juan y Francisca. Contrajo matrimonio en Benicalap con Vicenta Montolio Lopez, natural de Valencia, con la que tuvo cinco hijos; Vicenta, Francisca, Juan, Ángela y Josefina
Fue vocal del partido Unión Republicana Autonomista y miembro activo del centro republicano El Ideal.


   Tras la adquisición del solar al que fuera alcalde y fabricante de chocolate Pedro Muñoz Suay, edifica un magnífico teatro con capacidad para más de 1.000 personas. El solar tenía una superficie de 400 metros cuadrados -11 metros de ancho por 36 de profundidad- y estaba ocupado totalmente por el teatro. Situado en la calle de José Carsí, esquina a la de Pintor Pinazo (antiguamente denominada Benito Pérez Galdós y Auxilio Social). 

Instituto geográfico y catastral

   Fue reconocido por su buena construcción y se hacía referencia a su decoración realizada con elegancia y buen gusto. Contaba con una gran puerta central y dos laterales a la calle de José Carsí, donde se situaban así mismo las taquillas. Completaba la fachada en el primer piso, una gran balconada con varios ventanales, y dos grandes medallones artísticos adornaban, junto al nombre del teatro y su fecha de construcción, la parte alta. Disponía de un vestíbulo de 55 metros cuadrados, que comunicaba con el patio de butacas de 25 metros de profundidad con dos pasillos laterales de acceso hacia las localidades y palcos. El escenario tenía una superficie de 66 metros cuadrados, con foso para la orquesta. Dos escaleras laterales que partían del vestíbulo, conectaban con el piso superior de 130 metros cuadrados, que disponía de tres líneas de butacas y entrada general en la parte posterior.

Teatro Pinazo   -Archivo familiar-

   Juan Bautista Alcañiz dispuso de varios empresarios que gestionaron la programación, como Francisco Soto Sierra (1925-1927), M. Zaragozá (1932), Vicente Albiñana (1940) y Andrés Ugarte (1955)

   
Programa 1928
ADPV
   En sus inicios estuvo dedicado al teatro, aunque pronto también albergó sesiones cinematográficas, en un principio de cine mudo acompañado por piano. Fue lugar habitual de comedias, sainetes, zarzuelas, revistas y variedades, y por él pasaron artistas de la talla de Mariano Ozores Francés, Concha Piquer o el ventrílocuo Paco Sanz y sus autómatas. Tuvo lugar alguna velada de boxeo en 1934, y fueron habituales en su etapa final, las presentaciones falleras.

   Fue sede de la Sociedad Instructiva Fraternidad Artística, con su escuela de declamación y rondalla, y desaparecida ésta, albergó a la sociedad Gran Peña con su cuadro dramático y escuela de prácticas de declamación. Así mismo fue el escenario de los alumnos de teatro de la sociedad La Señera.

   Como ha podido confirmar José Ramón López, el edificio del teatro estuvo en pie al menos hasta 1958. Tras su derribo, en su lugar fue construido un edificio de viviendas.




Guía de Burjasot 1940
ARCEMO





jueves, 24 de enero de 2019

Los primeros vehículos a motor en Burjassot

 
   Los primeros vehículos a motor llegan a España a finales del siglo XIX, aunque es en 1900 cuando se inicia el control administrativo de estos vehículos, estableciéndose un sistema de matriculación por provincias, donde figura en primer término la inicial de la provincia, seguido del número de orden correspondiente.

   El primer vehículo a motor que se matriculó en Burjassot correspondió a una motocicleta de la marca americana Indian de 9HP con matrícula V-596 de 1919, propiedad de José León Escorihuela, hermano y socio del que sería propietario del primer automóvil en la población. Debió suponer una auténtica atracción pues además se trataba de la primera motocicleta matriculada en toda la provincia -a excepción de la capital, donde se habían realizado las tres primeras ese mismo año-.


Motocicleta Indian 7HP


   Mallorca fue la ciudad española pionera en donde se realiza la primera matriculación de un automóvil el día 31 de octubre de 1900. En Valencia el primer vehículo matriculado correspondió a un Peugeot de 6 HP y tuvo lugar el 30 de abril 1902  a nombre de Francisco Garcés de Marcilla, cuando ya en España había un centenar de ellos.

   En sus inicios la difusión del automóvil fue escasa, representaba una inversión importante y se carecía de infraestructura para circular, repostar y reparar este tipo de vehículos, por lo que suponía una apuesta de futuro un tanto aventurera.

   No fue hasta el año de 1920 cuando se produce la primera matriculación de un automóvil en Burjassot, cuando a nivel estatal figuraban más de 30.000 vehículos y unos 700 en la provincia de Valencia. Correspondió a un Auburn de 25 HP, un coche de fabricación americana, con número de matrícula V-649 que fue inscrito por Félix León Escorihuela, un industrial con fábrica de abonos  químicos en Burjasot.

Auburn 25 HP clase B

 
   Ese mismo año se produce la segunda matriculación, y corresponde a un Mack 40-50 HP con número V-832 a nombre de Bautista Salvador Burgos propietario de una fábrica de aceite de cacao y comercio de comestibles y bebidas en la población. Muy probablemente sería un vehículo industrial ya que la marca americana fabricante se especializó en vehículos de este tipo, y que vendría a corresponder con la profesión del propietario.

   El tercer automóvil matriculado de Burjasot fue en 1921 propiedad de Enrique Ferrando Carlos, médico titular de Burjassot desde 1909. El vehículo era un Overland 12 HP, con matrícula V-1188.

Overland 12 HP


   En el año 1922 ya figuran tres coches más matriculados en Burjassot, cuyos propietarios eran Vicente Is Diego, Ramón Sanchez Villar, Roberto Dionís Sanchez, todos ellos de la marca Ford.

   A partir de estas fechas con la introducción de la fabricación en serie, el desarrollo del sector es exponencial y numerosos los vehículos que entraron a formar parte del parque automovilístico, con el desarrollo paralelo de infraestructuras necesarias para su mantenimiento.




   Aunque en la documentación no constaba la dirección de Burjassot, sino la de sus domicilios particulares, dos vehículos que sin duda también serían de los primeros en circular por la población correspondieron al ya nombrado Félix León Escorihuela, que en 1920 había matriculado con número V-643, un automóvil de fabricación nacional denominado Elizalde de 15-20 HP . Y de la misma forma y en ese mismo año, el del propietario de la fábrica de trenzados de yute de Burjassot, Joaquín Navarro Bellver, un camión de la marca Berliet con matrícula V- 659 en 1920.

Camión Berliet

sábado, 17 de marzo de 2018

Luis Suay Bonora y el mueble curvado


Cubierta del Catálogo de Luis Suay


Aunque el moldeado manual de la madera se conocía desde la antigüedad, la fabricación industrial del mueble curvado se inicia a mediados del siglo XIX en Austria por Michael Thonet -de ahí su otra denominación de muebles de Viena-. Mediante prensas y moldes metálicos se consiguió elaborar el producto a gran escala y a un precio asequible, que permitió una propagación muy importante. La puerta de entrada en España de estos artículos se realizó a través de Valencia, e industriales de la talla de Luis Suay, Salvador Albacar, Ventura Feliu, José Trobat o Joaquín Lleó, asimilaron la técnica de tal forma que sus muebles igualaron y algunos casos superaron a las manufacturas de Viena (1). La fabricación de este tipo de mueble llevó a la creación de una gran cantidad de puestos de trabajo, que se ha cifrado en más de 10.000 obreros.

En Burjassot, la industria del mueble quizás no haya sido la más numerosa, aunque si que hubo alguna importante fábrica como la de Emilio Moreno en la calle de Pedrós  o las de Emilio Arocas y Salvador Liern en Blasco Ibañez, junto a numerosos talleres de carpintería. Sin embargo ha pasado totalmente desapercibido un importante industrial de la ebanistería que representó un hito a nivel nacional.

Es el caso de Luis Suay Bonora, nacido en Burjassot el 12 de diciembre de 1846, con ascendencia de varias generaciones en la población como indican sus apellidos y certifica su partida de bautismo. Su desconocimiento quizás sea debido a que su actividad profesional se desarrolló en Valencia, tanto a nivel de formación como posteriormente con su propia fábrica.


Guía comercial de Valencia. 1893
Biblioteca Valenciana

Comenzó a los trece años de edad como aprendiz en dos grandes talleres de ebanistería; Albacar y Gilabert, hasta que se estableció por su cuenta en un modesto taller en la calle Renglons 11 -hoy Arzobispo Mayoral- y posteriormente en la calle de la Sangre 8. En 1882 solicita autorización y posteriormente construye una fábrica en la calle Guillem de Castro frente al antiguo Hospital General, que compagina con un local en la plaza de San Francisco. Esta fábrica estaba construida sobre un solar de 31,908 palmos cuadrados, era de planta rectangular con dos pisos; la parte baja tenía una configuración de claustro a fin de poder recibir la mayor caridad de luz solar, y en ella estaban los almacenes, tornos y máquinas de vapor. En la parte alta se situaban los talleres de tapicería, pulimento y pasamanería.



Archivo Histórico Municipal de Valencia. 1882


Por último solicita aprobación en 1897 y establece una nueva fábrica en la antigua calle de Arrancapins, hoy Angel Guimerá, donde en 1903 contaba con 300 trabajadores en su plantilla.

La relevancia que llegó a adquirir Luis Suay en su sector fue extraordinaria ya que fue el introductor en España del mueble curvado (2), así como de la rejilla para los asientos (3) y el iniciador de la producción industrial del mueble (4) al mecanizar sus instalaciones adquiriendo la maquinaria que había traído consigo un empresario francés establecido en Valencia. Así mismo fue el primer industrial que propició la exportación ultramarina del mueble curvado valenciano (3).







Interior de la gran nave central de los talleres. 1903


Dispuso de un catálogo muy amplio de productos, que incluía sillas, sillones, mecedoras, mesas, camas, percheros, armarios, espejos, tocadores, maceteros, lavabos, toalleros y paragüeros. Su investigación en la fabricación del mueble curvado, le llevó a patentar productos propios como unas trabas para sillería y una mecedora de una sola pieza.

     

  
Museo de la Mecedora -Espai Corbat-. Vinaroz



La difusión de los muebles de Luis Suay fue muy grande por toda la geografía y sus creaciones pasaron a ocupar las casas particulares, los comercios y los grandes recintos. Aún podemos ver gracias a las fotografías antiguas su mobiliario en la antigua Casa de la Democracia, el Teatro Martí, el restaurante de la Estación del Norte o el Casino de la Exposición de 1909.


Restaurante de la Estación del Norte


Gran Casino de la Exposición 1909


Sus méritos fueron reconocidos con la medalla de oro en la Exposición Regional 1883, y el Diploma de honor con medalla de oro en la Exposición de 1909. Así mismo ostentó el título de Proveedor de la Real Casa desde la visita de los Reyes a Valencia en 1888, en el que fue encargado de amueblar y decorar las habitaciones reales del edificio de Capitanía.



Murió en Valencia el 11 de abril de 1917 a los 70 años de edad, siendo enterrado en el cementerio de Valencia donde puede visitarse el mausoleo situado junto al monumento de la Cruz del cólera.


Cementerio general de Valencia


Tras el fallecimiento, la fábrica de muebles en 1918 ya estaba a cargo de José Jimeno Lassala, el cual prosiguió con la fabricación de su catálogo.

Sirva este artículo para recuperar la memoria de este ilustre burjasotense.






Notas:

1. MARTINEZ FERRANDO, E. El mueble curvado en: Cuatro industrias valencianas de abolengo, Valencia: Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Valencia, 1953 (reedición del libro de 1933)
2. MARTINEZ ROSA, F. Valencia y las Valencias. Su historia contemporánea (1800-1975). Valencia: Fundación Universitaria San Pablo CEU, 1998
3. SANCHEZ ROMERO, MA. La industria valenciana en torno a la Exposición regional de 1909 (tesis doctoral). Valencia: Universidad Politécnica de Valencia, 2009.
4. ARMERO MARTINEZ, A. El proceso de electrificación inicial en la provincia de Valencia (1882-1907) (tesis doctoral). Valencia: Universidad Politécnica de Valencia, 2015. 


miércoles, 8 de noviembre de 2017

Juan José Lopez Laguarda


   Juan José López Laguarda nació en Valencia en la calle de las Comedias el 22 de noviembre de 1899, siendo sus padres el industrial Vicente López Ruá y Manuela Laguarda Fenollera, hermana del obispo Juan José Laguarda. Residió desde los tres a los diez años en Burjassot en la casa familiar situada en la plaza de San Roque 6, propiedad de su tío que había adquirido para el descanso estival. Cursó sus primeros estudios en el colegio de las religiosas del Loreto Sagrada Familia de Burjassot y volvió a vivir a Valencia para continuar sus estudios, aunque pasaba largas temporadas en Burjassot coincidiendo con los periodos vacacionales. Como él mismo dejó por escrito, en Burjassot pasó los más felices y tranquilos días de su existencia.

Colección familiar

   Continuó sus estudios en el colegio San José de Valencia para posteriormente ingresar en la Universidad donde efectuó la licenciatura de Medicina, figurando como alumno interno adscrito a las cátedras de Terapeútica y Patología General. Se graduó en el año 1922, siendo aprobado en las oposiciones al premio extraordinario de licenciatura y amplió sus estudios en Alemania mediante una pensión en la cátedra de Hidrología médica de Bad-Elster –Sajonia-. Miembro de Real Academia de Medicina de Valencia desde el 6 de abril de 1948, ingresó con la lectura del trabajo “Formación del médico y su ejercicio profesional en la Valencia del siglo XVIII” y en la que efectuó a sí mismo en 1960 el discurso de la sesión inaugural del curso con el título de "El curanderismo. Ensayo acerca de sus orígenes y divagaciones sobre su ejercicio".


Ex-libris


   La relación con Burjassot, compartida con su mujer Josefa Carbonell Lloret, fue temprana e intensa, llevándola a cabo en dos de sus facetas más significativas; la música y la historia. Su formación musical había comenzado en Burjassot mediante las clases que una profesora de piano le impartió durante los veranos. Compuso algunas pequeñas obras y culminó con los pasodobles de Burjassot (1943) y Serra, así como una marcha de la ciudad por encargo del Ayuntamiento de Burjassot. En abril de 2019 se comunicó por parte de Miguel Caro, la localización de una nueva obra (https://www.facebook.com/groups/1630803543854394/permalink/2308107166124025/).
Su labor musical se completó al formar parte del grupo de  promotores de la Agrupación Musical Los Silos en 1950.

Colección familiar

   Como historiador fue autor de numerosos artículos y de las publicaciones Los Silos de Burjasot, en apoyo de una petición al municipio en el que se hayan enclavados de 1949, Valencia y Burjasot en la literatura barojiana –discurso de ingreso como director de número del Centro de Cultura Valenciana en 1957-, y L’avantpassat de Burjassot, les germanes Ladvenant i Quirante en 1966. Aunque quizás su legado más importante fueron sus dos libros; Burjasot, apuntes para su historia de 1946, y Del Burjasot de antaño, apuntes para el folklore local de 1952.

     

   Fue el encargado por la corporación municipal de diseñar el nuevo escudo de la población de acuerdo a la recopilación de datos que aportaran los elementos históricos más representativos de Burjassot. En 1949 se presentó el boceto resultante que fue aprobado al año siguiente.

Colección Sanchez Portas


   Sus estudios, investigaciones y difusión de los temas relacionados con la ciudad, le hicieron merecedor del cargo de cronista de Burjassot, y su labor fue reconocida en la sesión municipal del 17 de agosto de 1948 cuando se le distinguió como hijo adoptivo.
Falleció en Valencia el 15 de junio de 1971 y la corporación municipal le dedicó una calle en la población y un busto de Bautista Alamar Folgado en los jardines de la plaza de San Roque en 2003, situado frente al lugar que ocupó su casa (Actualmente en paradero desconocido tras su robo en febrero de 2019). En 1983 recibió un entrañable homenaje en el Círculo Católico San Roque.


Plaza de San Roque

Relieve de Miguel Ten
Colección Círculo Católico