miércoles, 13 de marzo de 2019

Teatro Pinazo



   El antiguo teatro Pinazo de Burjassot fue inaugurado en las navidades del año 1921.


Juan Bta Alcañiz Soriano
-Archivo familiar-
   Su constructor y propietario fue el oficial albañil Juan Bautista Alcañiz Soriano -Batiste el Rullo-, un gran emprendedor especializado en la realización de esas espectaculares y antiguas chimeneas industriales de ladrillos, así como en la instalación de calderas y en la construcción de carreteras y puentes. Había nacido en Burjassot, el 4 de agosto de 1880, hijo de Juan y Francisca. Contrajo matrimonio en Benicalap con Vicenta Montolio Lopez, natural de Valencia, con la que tuvo cinco hijos; Vicenta, Francisca, Juan, Ángela y Josefina
Fue vocal del partido Unión Republicana Autonomista y miembro activo del centro republicano El Ideal.


   Tras la adquisición del solar al que fuera alcalde y fabricante de chocolate Pedro Muñoz Suay, edifica un magnífico teatro con capacidad para más de 1.000 personas. El solar tenía una superficie de 400 metros cuadrados -11 metros de ancho por 36 de profundidad- y estaba ocupado totalmente por el teatro. Situado en la calle de José Carsí, esquina a la de Pintor Pinazo (antiguamente denominada Benito Pérez Galdós y Auxilio Social). 

Instituto geográfico y catastral

   Fue reconocido por su buena construcción y se hacía referencia a su decoración realizada con elegancia y buen gusto. Contaba con una gran puerta central y dos laterales a la calle de José Carsí, donde se situaban así mismo las taquillas. Completaba la fachada en el primer piso, una gran balconada con varios ventanales, y dos grandes medallones artísticos adornaban la parte alta, junto al nombre del teatro y su fecha de construcción. Disponía de un vestíbulo de 55 metros cuadrados, que comunicaba con el patio de butacas de 25 metros de profundidad con dos pasillos laterales de acceso hacia las localidades y palcos. El escenario tenía una superficie de 66 metros cuadrados, con foso para la orquesta. Dos escaleras laterales que partían del vestíbulo, conectaban con el piso superior de 130 metros cuadrados, que contaba con tres líneas de butacas y entrada general en la parte posterior.

Teatro Pinazo   -Archivo familiar-

   Juan Bautista Alcañiz dispuso de varios empresarios que gestionaron la programación, como Francisco Soto Sierra (1925-1927), M. Zaragozá (1932), Vicente Albiñana (1940) y Andrés Ugarte (1955)

Interior del teatro en 1927
                                                             Interior del teatro Pizarro en 1927

   
Programa 1928
ADPV
   En sus inicios estuvo dedicado al teatro, aunque pronto también albergó sesiones cinematográficas, en un principio de cine mudo acompañado por piano. Fue lugar habitual de comedias, sainetes, zarzuelas, revistas y variedades, y por él pasaron artistas de la talla de Mariano Ozores Francés, Concha Piquer o el ventrílocuo Paco Sanz y sus autómatas. Tuvo lugar alguna velada de boxeo en 1934, y fueron habituales en su etapa final, las presentaciones falleras.

   Fue sede de la Sociedad Instructiva Fraternidad Artística, con su escuela de declamación y rondalla, y desaparecida ésta, albergó a la sociedad Gran Peña con su cuadro dramático y escuela de prácticas de declamación. Así mismo fue el escenario de los alumnos de teatro de la sociedad La Señera.

   Como ha podido confirmar José Ramón López, el edificio del teatro estuvo en pie al menos hasta 1958. Tras su derribo, en su lugar fue construido un edificio de viviendas.




Guía de Burjasot 1940
ARCEMO





jueves, 24 de enero de 2019

Los primeros vehículos a motor en Burjassot

 
   Los vehículos a motor llegan a España a finales del siglo XIX, aunque es en 1900 cuando se inicia el control administrativo de estos vehículos, estableciéndose un sistema de matriculación por provincias, donde figuraba en primer término la inicial de la provincia, seguido del número de orden correspondiente.

   El primer vehículo a motor que se matriculó en Burjassot correspondió a una motocicleta de la marca americana Indian de 9HP con matrícula V-596 de 1919, propiedad de José León Escorihuela, hermano y socio del que sería propietario del primer automóvil en la población. Debió suponer una auténtica atracción, pues se trataba de la primera motocicleta matriculada en toda la provincia -a excepción de la capital, donde se habían realizado las tres primeras ese mismo año-.


Motocicleta Indian 7HP


   Mallorca fue la ciudad española pionera en donde se realiza la primera matriculación de un automóvil el día 31 de octubre de 1900. En Valencia, el pionero correspondió a un Peugeot de 6 HP y tuvo lugar el 30 de abril 1902  a nombre de Francisco Garcés de Marcilla, cuando ya en España había un centenar de ellos.

   En sus inicios la difusión del automóvil fue escasa, ya representaba una inversión importante y se carecía de infraestructura para circular, repostar y reparar este tipo de vehículos, por lo que suponía una apuesta de futuro un tanto aventurera.

   No fue hasta el año de 1920 cuando se produce la primera matriculación de un automóvil en Burjassot, cuando a nivel estatal figuraban más de 30.000 vehículos y unos 700 en la provincia de Valencia. Correspondió a un Auburn de 25 HP, un coche de fabricación americana, con número de matrícula V-649 que fue inscrito por Félix León Escorihuela, un industrial con fábrica de abonos  químicos en Burjasot.

Auburn 25 HP clase B

 
   Ese mismo año se produce la segunda matriculación, y corresponde a un Mack 40-50 HP con número V-832 a nombre de Bautista Salvador Burgos propietario de una fábrica de aceite de cacao y comercio de comestibles y bebidas en la población. Muy probablemente sería un vehículo industrial ya que la marca americana fabricante se especializó en vehículos de este tipo, y que vendría a corresponder con la profesión del propietario.

   El tercer automóvil matriculado de Burjasot fue en 1921 propiedad de Enrique Ferrando Carlos, médico titular de Burjassot desde 1909. El vehículo era un Overland 12 HP, con matrícula V-1188.

Overland 12 HP


   En el año 1922 ya figuran tres coches más matriculados en Burjassot, cuyos propietarios eran Vicente Is Diego, Ramón Sanchez Villar, Roberto Dionís Sanchez, todos ellos de la marca Ford.

   A partir de estas fechas con la introducción de la fabricación en serie, el desarrollo del sector es exponencial y numerosos los vehículos que entraron a formar parte del parque automovilístico, con el desarrollo paralelo de infraestructuras necesarias para su mantenimiento.




   Aunque en la documentación no constaba la dirección de Burjassot, sino la de sus domicilios particulares, dos vehículos que sin duda también serían de los primeros en circular por la población correspondieron al ya nombrado Félix León Escorihuela, que en 1920 había matriculado con número V-643, un automóvil de fabricación nacional denominado Elizalde de 15-20 HP . Y de la misma forma y en ese mismo año, el del propietario de la fábrica de trenzados de yute de Burjassot, Joaquín Navarro Bellver, un camión de la marca Berliet con matrícula V- 659 en 1920.

Camión Berliet

sábado, 17 de marzo de 2018

Luis Suay Bonora y el mueble curvado


Cubierta del Catálogo de Luis Suay


Aunque el moldeado manual de la madera se conocía desde la antigüedad, la fabricación industrial del mueble curvado se inicia a mediados del siglo XIX en Austria por Michael Thonet -de ahí su otra denominación de muebles de Viena-. Mediante prensas y moldes metálicos se consiguió elaborar el producto a gran escala y a un precio asequible, que permitió una propagación muy importante. La puerta de entrada en España de estos artículos se realizó a través de Valencia, e industriales de la talla de Luis Suay, Salvador Albacar, Ventura Feliu, José Trobat o Joaquín Lleó, asimilaron la técnica de tal forma que sus muebles igualaron y algunos casos superaron a las manufacturas de Viena (1). La fabricación de este tipo de mueble llevó a la creación de una gran cantidad de puestos de trabajo, que se ha cifrado en más de 10.000 obreros.

En Burjassot, la industria del mueble quizás no haya sido la más numerosa, aunque si que hubo alguna importante fábrica como la de Emilio Moreno en la calle de Pedrós  o las de Emilio Arocas y Salvador Liern en Blasco Ibañez, junto a numerosos talleres de carpintería. Sin embargo ha pasado totalmente desapercibido un importante industrial de la ebanistería que representó un hito a nivel nacional.

Es el caso de Luis Suay Bonora, nacido en Burjassot el 12 de diciembre de 1846, con ascendencia de varias generaciones en la población como indican sus apellidos y certifica su partida de bautismo. Su desconocimiento quizás sea debido a que su actividad profesional se desarrolló en Valencia, tanto a nivel de formación como posteriormente con su propia fábrica.


Guía comercial de Valencia. 1893
Biblioteca Valenciana

Comenzó a los trece años de edad como aprendiz en dos grandes talleres de ebanistería; Albacar y Gilabert, hasta que se estableció por su cuenta en un modesto taller en la calle Renglons 11 -hoy Arzobispo Mayoral- y posteriormente en la calle de la Sangre 8. En 1882 solicita autorización y posteriormente construye una fábrica en la calle Guillem de Castro frente al antiguo Hospital General, que compagina con un local en la plaza de San Francisco. Esta fábrica estaba construida sobre un solar de 31,908 palmos cuadrados, era de planta rectangular con dos pisos; la parte baja tenía una configuración de claustro a fin de poder recibir la mayor caridad de luz solar, y en ella estaban los almacenes, tornos y máquinas de vapor. En la parte alta se situaban los talleres de tapicería, pulimento y pasamanería.



Archivo Histórico Municipal de Valencia. 1882


Por último solicita aprobación en 1897 y establece una nueva fábrica en la antigua calle de Arrancapins, hoy Angel Guimerá, donde en 1903 contaba con 300 trabajadores en su plantilla.

La relevancia que llegó a adquirir Luis Suay en su sector fue extraordinaria ya que fue el introductor en España del mueble curvado (2), así como de la rejilla para los asientos (3) y el iniciador de la producción industrial del mueble (4) al mecanizar sus instalaciones adquiriendo la maquinaria que había traído consigo un empresario francés establecido en Valencia. Así mismo fue el primer industrial que propició la exportación ultramarina del mueble curvado valenciano (3).







Interior de la gran nave central de los talleres. 1903


Dispuso de un catálogo muy amplio de productos, que incluía sillas, sillones, mecedoras, mesas, camas, percheros, armarios, espejos, tocadores, maceteros, lavabos, toalleros y paragüeros. Su investigación en la fabricación del mueble curvado, le llevó a patentar productos propios como unas trabas para sillería y una mecedora de una sola pieza.

     

  
Museo de la Mecedora -Espai Corbat-. Vinaroz



La difusión de los muebles de Luis Suay fue muy grande por toda la geografía y sus creaciones pasaron a ocupar las casas particulares, los comercios y los grandes recintos. Aún podemos ver gracias a las fotografías antiguas su mobiliario en la antigua Casa de la Democracia, el Teatro Martí, el restaurante de la Estación del Norte o el Casino de la Exposición de 1909.


Restaurante de la Estación del Norte


Gran Casino de la Exposición 1909


Sus méritos fueron reconocidos con la medalla de oro en la Exposición Regional 1883, y el Diploma de honor con medalla de oro en la Exposición de 1909. Así mismo ostentó el título de Proveedor de la Real Casa desde la visita de los Reyes a Valencia en 1888, en el que fue encargado de amueblar y decorar las habitaciones reales del edificio de Capitanía.



Murió en Valencia el 11 de abril de 1917 a los 70 años de edad, siendo enterrado en el cementerio de Valencia donde puede visitarse el mausoleo situado junto al monumento de la Cruz del cólera.


Cementerio general de Valencia


Tras el fallecimiento, la fábrica de muebles en 1918 ya estaba a cargo de José Jimeno Lassala, el cual prosiguió con la fabricación de su catálogo.

Sirva este artículo para recuperar la memoria de este ilustre burjasotense.






Notas:

1. MARTINEZ FERRANDO, E. El mueble curvado en: Cuatro industrias valencianas de abolengo, Valencia: Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Valencia, 1953 (reedición del libro de 1933)
2. MARTINEZ ROSA, F. Valencia y las Valencias. Su historia contemporánea (1800-1975). Valencia: Fundación Universitaria San Pablo CEU, 1998
3. SANCHEZ ROMERO, MA. La industria valenciana en torno a la Exposición regional de 1909 (tesis doctoral). Valencia: Universidad Politécnica de Valencia, 2009.
4. ARMERO MARTINEZ, A. El proceso de electrificación inicial en la provincia de Valencia (1882-1907) (tesis doctoral). Valencia: Universidad Politécnica de Valencia, 2015. 


miércoles, 8 de noviembre de 2017

Juan José Lopez Laguarda


   Juan José López Laguarda nació en Valencia en la calle de las Comedias el 22 de noviembre de 1899, siendo sus padres el industrial Vicente López Ruá y Manuela Laguarda Fenollera, hermana del obispo Juan José Laguarda. Residió desde los tres a los diez años en Burjassot en la casa familiar situada en la plaza de San Roque 6, propiedad de su tío que la había adquirido para el descanso estival. Cursó sus primeros estudios en el colegio de las religiosas del Loreto Sagrada Familia de Burjassot y volvió a vivir a Valencia para continuar sus estudios, aunque disfrutaba de largas temporadas en Burjassot coincidiendo con los periodos vacacionales. Como él mismo dejó por escrito, en Burjassot pasó los más felices y tranquilos días de su existencia.


Colección familiar

   Continuó sus estudios en el colegio San José de Valencia para posteriormente ingresar en la Universidad donde efectuó la licenciatura de Medicina, figurando como alumno interno adscrito a las cátedras de Terapeútica y Patología General. Se graduó en el año 1922, siendo aprobado en las oposiciones al premio extraordinario de licenciatura y amplió sus estudios en Alemania mediante una pensión en la cátedra de Hidrología médica de Bad-Elster –Sajonia-. Miembro de Real Academia de Medicina de Valencia desde el 6 de abril de 1948, ingresó con la lectura del trabajo “Formación del médico y su ejercicio profesional en la Valencia del siglo XVIII” y en la que efectuó a sí mismo en 1960 el discurso de la sesión inaugural del curso con el título de "El curanderismo. Ensayo acerca de sus orígenes y divagaciones sobre su ejercicio".


Ex-libris


   La relación con Burjassot, compartida con su mujer Josefa Carbonell Lloret, fue temprana e intensa, llevándola a cabo en dos de sus facetas más significativas; la música y la historia. Su formación musical había comenzado en Burjassot a través de las clases que una profesora de piano le impartió durante los veranos. Compuso algunas pequeñas obras y culminó con los pasodobles de Burjassot (1943) y Serra, así como una marcha de la ciudad por encargo del Ayuntamiento de Burjassot y otro pasodoble dedicado a Pedro Pons. En abril de 2019 se comunicó por parte de Miguel Caro, la localización de una nueva obraSu labor musical se completó al formar parte del grupo de  promotores de la Agrupación Musical Los Silos en 1950.

Colección familiar

   Como historiador fue autor de numerosos artículos y de las publicaciones Los Silos de Burjasot, en apoyo de una petición al municipio en el que se hayan enclavados de 1949, Valencia y Burjasot en la literatura barojiana –discurso de ingreso como director de número del Centro de Cultura Valenciana en 1957-, y L’avantpassat de Burjassot, les germanes Ladvenant i Quirante en 1966. Aunque quizás su legado más importante fueron sus dos libros; Burjasot, apuntes para su historia de 1946, y Del Burjasot de antaño, apuntes para el folklore local de 1952.

     

   Fue el encargado por la corporación municipal de diseñar el nuevo escudo de la población de acuerdo a la recopilación de datos que aportaban los elementos históricos más representativos de Burjassot. En 1949 se presentó el boceto resultante, que fue aprobado al año siguiente.


Colección Sanchez Portas


   Sus estudios, investigaciones y difusión de los temas relacionados con la ciudad, le hicieron merecedor del cargo de cronista de Burjassot desde enero de 1948, y su labor fue reconocida en la sesión municipal del 17 de agosto del mismo año cuando se le distinguió como hijo adoptivo.
Falleció en Valencia el 15 de junio de 1971. En 1983 recibió un entrañable homenaje en el Círculo Católico San Roque y la corporación municipal le dedicó una calle en la población y un busto de Bautista Alamar Folgado en los jardines de la plaza de San Roque en 2003, situado frente al lugar que ocupó su casa, que desapareció víctima de un robo en febrero de 2019, aunque fue repuesto por el consistorio en abril de 2021, tras entrar en contacto con los familiares del autor que proporcionaron el molde original para ser refundido de nuevo. 


Monumento primitivo y su copia repuesta, en la plaza de San Roque


Relieve de Miguel Ten
Colección Círculo Católico

miércoles, 22 de febrero de 2017

La Agricultura en 1887

Burjassot en el último tercio del siglo XIX era una población eminentemente agrícola, su situación geográfica entre las últimas estribaciones del sistema ibérico y la plana le confería dos tipos de terrenos; el secano con proliferación de lomas y cerros de piedra caliza en la zona oeste y el de regadío en la zona este.

Ya Pascual Madoz en su diccionario geográfico-estadístico-histórico de España realizado entre 1845 y 1850 describía la producción de secano con viñedos, olivos y algarrobos. Mientras que en la zona de riego se cultivaba trigo, maíz, cáñamo, frutas y hortalizas.



Fragmento del plano de Valencia y sus alrededores
Cuerpo de Estado Mayor del Ejército. Años 1882-1883


Como consecuencia de la crisis agrícola de finales del XIX, el gobierno de España creó una comisión para su estudio, encomendando en Valencia a la Sociedad Económica de Amigos del Pais para remitir unas circulares a los ayuntamientos valencianos con el fin de recoger los datos agrícolas de cada municipio y elaborar un informe referente a las causas y medios para combatirla.

De esta manera ha llegado a nuestros días los datos exactos en referencia a los cultivos que se practicaban en Burjassot. Lamentablemente debido a una corrección en la escritura no nos permite conocer con precisión la superficie dedicada a los olivos, que entendemos que puede corresponder a 86 cahizadas.

De acuerdo a los datos recogidos referentes al término Burjassot en 1887, la superficie dedicada a la agricultura era de 946 cahizadas que corresponden a 5.676 hanegadas o 4,7 km cuadrados, que representaba el 94% de la superficie del término.

La extensión destinada a regadío suponía el 77% con 730 cahizadas (4.380 hanegadas), muy por encima de las dedicadas a secano, que podemos considerar el 23% con unas 216 cahizadas (1.296 hanegadas).

En el secano destacaba la producción de viñedos, mientras que en la zona de regadío el trigo se situaba muy por encima de las habichuelas y el cáñamo. Muy significativo resulta la ausencia de producción de naranjas que con la reconversión alcanzó cierta cantidad.


(Datos de conversión empleados: 1 cahizada corresponde a 6 hanegadas. 1 Hanegada son 831 metros cuadrados)





Con el fin de realizar un detallado informe sobre la crisis económica, los cuestionarios incluían también información detallada de cada población sobre los precios de las cosechas en el periodo 1882-1886, el tipo y coste de los utensilios de labranza, los precios de las labores agrícolas así como el tipo y coste de los abonos utilizados.






Documentos depositados en el Archivo de la Real Sociedad Económica de Amigos del Pais de Valencia



La agricultura en Burjassot debido a su ensanche urbanístico y creciente industrialización, fue en clara recesión, como podemos comprobar con los datos aparecidos en la Topografía médica de Arturo Cervellera, que a finales de 1921 estimaba 2.500 hanegadas dedicadas al cultivo, de ellas 1.800 de regadío y 700 de secano. Estas cifras nos muestran un descenso del 44% en este periodo de 34 años.


domingo, 11 de diciembre de 2016

La canalización del agua potable




   El abastecimiento de agua para la población hasta finales del siglo XIX se realizaba a través de pozos particulares que carecían de las mínimas medidas higiénicas y eran focos potenciales de infecciones.
   Salvador Rubert y García, comerciante con sastrería en la Bajada de San Francisco de Valencia, encargó en el año 1889 una prospección con el fin de disponer de agua en su casa de descanso y huerto de naranjos que tenía en Burjassot. Tras realizar los sondeos, se localizó un manantial que hacía aflorar el agua a través de la roca, por lo que su calidad era especial al no atravesar ni arrastrar materiales sueltos.


   No se tardó en verificar la calidad del agua, y en 1890 el doctor Peset presentó los excelentes resultados, que certificaron científicamente su potabilidad. Tras comprobar el gran caudal resultante, se instaló una caldera y máquina de vapor de 10 caballos de fuerza construida en los talleres de la viuda de Claudio Genevois, para el aprovechamiento particular del agua. Al año siguiente, en 1890 ofreció el servicio al Ayuntamiento y en 1891 solicitó licencia para la canalización. En 1892 quedó constituida la Sociedad Neptuno, para abastecer de aguas potables a los pueblos de Burjassot, Godella y Rocafort, cuyo consejo de administración estaba formado por el director-gerente José Villó y Ruiz -cuñado de Rubert, abogado y decano de la Facultad de Filosofía y Letras-, junto a Pascual Albert, José y Ramón de Navas, Quintín Fernández, José Carsí, Federico Serrano, Salvador Fuset y Juan Bautista Riera. De inmediato iniciaron los trabajos con el material adquirido a la casa Macnaughtan -tuberías de hierro, válvulas y ventosas automáticas- que quedaron finalizados en mayo de 1893 (en 1921 ya surtía de agua a la mayoría de la población). Con las dos bombas que se instalaron se extraía un caudal de 20 litros por segundo. Complementaban las instalaciones, una balsa de almacenaje y distribución en la zona de las Tres Marías, donde hoy está el Parque del Mirador. La sociedad que se encargó posteriormente de la distribución llevó el nombre de Sociedad Española de Abastecimientos.


  


   Cerca de ochenta años prestó este pozo de Rubert su servicio a Burjassot, hasta que en los años 70, debido al aumento de demanda, surgieron problemas de abastecimiento y finalmente se produjo con fecha de 30 de diciembre de 1980, la cesión del suministro por parte de la Sociedad Española de Abastecimientos a la Sociedad de Aguas Potables y Mejoras de Valencia, quedando conectada la red de Burjassot con la que suministra a Valencia procedente de los caudales del Turia. Su aportación quedó reconocida en 1920, cuando la Corporación decidió rotular una calle a nombre de los dos socios.


   El Ayuntamiento, a través de dos actuaciones ha dejado constancia de la importancia que tuvo el manantial. Un panel cerámico en la zona del pozo y una placa donde estuvo el depósito de agua.



Referencias:
- L'orige del abastiment d'aigües potables a Burjassot. Ángel López García. El Nucli Antic. nº 13. Juny 2009
- Topografía médica de Burjasot. Arturo Cervellera Castro. 1923

jueves, 1 de diciembre de 2016

Primeras representaciones cartográficas (S.XVI-XVII)

   

   Sobre 1568 el matemático y geógrafo valenciano Jerónimo Muñoz, dejó estampado en un mapa la primera representación del Reino de Valencia. Aunque a dia de hoy no se ha localizado el original, si se tiene constancia de la correspondencia con el Virrey que nos aproxima a su datación.
   En 1584 Abraham Ortelius llevó a imprenta en Amberes una representación algo modificada de este plano, dentro del atlas Theatrum orbes terrarum.
   Esta cartografía supone la primera plasmación geográfica de Burjassot en un plano, si bien con el nombre de Bursacet. Es de resaltar la coincidencia cronológica entre el origen del plano y la venta del señorío de Burjasot por parte del Cabildo de la catedral de Valencia a mosén Bernat Simó.
   Antes de finalizar el siglo, aún se editaron dos nuevas versiones del mapa.



   El jesuita Francisco Antonio Cassaus realizó en 1694 el mapa Huerta y particular contribución de la ciudad de Valencia, editado por Ascensi Duart en 1695 donde se detalla el territorio circundante a la ciudad sobre el que poseía jurisdicción administrativa, judicial y fiscal. En él podemos observar la situación de la población, los Silos y el molino junto a los caminos comarcales.







Referencias:
- El primer mapa del Reino de Valencia. Vicent García Edo, Albert Ventura Rius. Universitat Jaume I. Castellón. 2007
- El plano de la particular contribución de Valencia de Francisco Antonio Cassaus (1695) y sus corolarios del siglo XVIII. Alfredo Faus Prieto. Cuadernos de Geografía. Valencia. 2009